Días Malos.

¿ Os ha pasado alguna vez eso de tener la sensación de ser un mero espectador de tu propia vida ? ¿ Levantarte un día y sentir que no estás viviendo la vida que quieres ? ¿ Sentir que no encuentras tu sitio ?

Y es que , qué complicado es eso de encontrar nuestro sitio, ¿ verdad ?

Hoy me he levantado sin saber muy bien porqué o para qué. Desde hace tiempo mi vida es una monotonía diaria que cada vez se me hace más difícil ser capaz de afrontar,  pero esta mañana ha sido diferente, me fui derecha al baño, a mirarme al espejo, a ver si era capaz de encontrarme al mirarme, porque a veces necesitamos mirarnos para recordar realmente que estamos aquí y quiénes somos, pero hoy ha sido en vano. Me vi allí reflejada, con el pelo revuelto, mis grandes ojeras haciendo cada vez más tristes mis ojos, unos ojos que cada noche se cierran intentando soñar y que despiertan a mitad de la noche temblando.

Hace meses que no me veo cuando me miro, que me siento fuera de juego, en el trabajo, en el amor.. en la vida. Me vi tan mayor, tan rendida, tan resignada a asumir que ésta es la vida que tengo que vivir..,  que no quise volver a mirarme y seguí con mi rutina mañanera antes de irme al trabajo, aunque yo ya sabía que hoy no sería un buen día, hoy era diferente, porque desde hace tiempo yo no soy la misma.

La misma que hace meses, la misma que sabe que está donde no quiere estar, la misma que tiene mil sueños e ideas en la cabeza y que no es capaz de emprenderlas.. esa soy yo. La chica que sueña y sueña, pero que siempre pospone todas sus metas. Tristeza, eso me produzco a mi misma, hoy he tenido todo el día la misma sensación. Estar donde no quiero y hacer lo que ya no quiero.. eso produce agobios, ansiedad, mal humor, desgana, y mil sentimientos más. Hay días en que las lágrimas son como un mar en días de alto oleaje,  y te sorprende el frío de su tacto cuando rozan tus mejillas, como las olas chocando con cada roca en la orilla, en esa orilla en calma que se empapa sin esperarlo cuando la marea sube. Como una roca me sentí esta tarde, como aquella roca parada, en calma, siempre en el mismo lugar esperando que alguien o algo me sorprenda, aunque sean un par de lágrimas. Cuando en realidad debería estar agradecida a la vida por todo lo bueno que me rodea, en vez de sentirme infeliz y pequeña, cada vez mas pequeña, cada día más fría, cada momento menos viva.

Así son mis días malos, inciertos, nublados, fríos.

Miedo es la palabra, es el resultado del día de hoy y de todos mis días malos. Miedo al cambio, a quedarme atrás, a que nadie entienda lo que quiero ser. Miedo a dejar lo que tengo y a quienes tengo para poder perseguir mis sueños. Miedo a lo desconocido. Miedos. Muchos miedos. Míos.

” Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar. ”

Feliz Semana 😉

 

 

Hábitos. 


” Hábito de ti “. 

 Así es el título de la nueva canción de Vanesa Martín. Las letras de Vanesa para mí son tristeza y dolor, nostalgia, de personas, momentos, y de un tiempo pasado que ya no recuerdo si viví o soñé, pero a la misma vez es sanación para mi alma. Es capaz de hacerme gritar y llorar de rabia mientras me hace sentir en una absoluta paz. Brutal. Así la definiría yo.

Hábitos. Costumbres, practicas, cosas que haces a la misma hora, los mismos días, de las mismas formas, con las mismas personas. Es por lo general la actuación automática de ciertas cosas siempre iguales en nuestra vida cotidiana. Hábito alimenticio, deportivo, etc. Pero y qué pasa si añadimos el hábito personal ..  ¿ Se puede tener hábito de otra persona ? Ése es el sentido de ésta canción, tener el hábito de alguien. Y vivir tu vida con ello.  

Para mí la respuesta es muy simple. Sí. Todos lo tenemos. O lo tuvimos, o lo tendremos. 

¿ Cómo te deshaces de las ganas de ver a alguien con quien has compartido todo durante años ? ¿ Cómo haces para no coger el móvil y llamarlo ? ¿ Qué haces con todo lo nuevo que has vivido y tienes para enseñarle ? 

El hábito se aprende. Es una práctica que hacemos sin darnos ni cuenta, poco a poco, y a veces sin querer. Hay personas que se deshacen muy pronto de ello, algo que yo siempre admiraré y después, hay quienes se conciencian a vivir con esa sensación de dependencia para siempre. Porque hay personas a las que nosotros mismos hacemos hábitos en nuestras vidas, aferrandonos a ellos aunque ni siquiera estén cerca, porque por muy lejos que estén, nunca llegan a desaparecer. 

A mí me gusta más el “Des-Hábito”.

“Yo me pido vida, para escapar de ti”.

Feliz Fin de Semana ❤️

Primera TOMA DE CONTACTO.

Tomas de contacto, algo primordial en cada cosa que hacemos en nuestra vida.

Desde pequeña escribía poemas e historias de acontecimientos que iban pasando en mi vida, cosas que yo misma vivía, de lo que vivían mis amigas, otras me las inventaba de tal manera en que me hubiese gustado que pasasen. Imaginaba y soñaba demasiadas vidas que en realidad se asemejaban muy poco a la mía. No sé en qué momento no le presté la atención que requería todo aquello, supongo que por lo típico que la mayoría de las personas que nos dedicamos a escribir para escapar de nuestra realidad.. se interpone lo que tienes que hacer a ciertas edades. Estudiar. Estudiar una carrera, un módulo, algo que tuviese salida laboral y nos hiciese una persona de éxito y con lo que ganásemos mucho dinero. Nunca he entendido la relación entre esas dos palabras ÉXITO-DINERO, pero en fin, ese tema será uno de los que toquemos en éste pequeño espacio que tanto necesitaba.

Retomando el tema, después de tantos años, he descubierto que en realidad escribir es lo que más me llena y lo que hago con menos frecuencia. Me dedico a trabajar todo el día sin ser consciente que por bueno que sea un trabajo y muy a gusto que estés no es realmente lo que quieres, y eso me pasa a mí. Así que últimamente he decidido escribir, a ratos, de noche, en cualquier momento que puedo, porque es la única forma que encuentro de sentir que vuelo. Libertad, eso significa para mi escribir. Volar.

Bienvenidos.

Espero llegar para quedarme.